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Recibe apoyo la campaña para
abolir condiciones de esclavitud de jornaleros migrantes en EEUU
David Brooks
La Jornada
La organización de jornaleros Coalición de
Trabajadores de Immokalee (CIW, por sus siglas en inglés) recibió este
jueves el apoyo de influyentes legisladores federales, la central obrera
nacional y organizaciones de derechos humanos en su campaña para obligar
a Burger King y a cultivadores de jitomate que surten a cadenas
trasnacionales de comida rápida a respetar derechos laborales de
jornaleros inmigrantes y abolir las condiciones de semiesclavitud en que
trabajan en Estados Unidos.
El acto para lanzar una solicitud nacional
"para eliminar la esclavitud moderna en los campos de Estados Unidos" se
realizó frente al Capitolio, donde los senadores federales Bernard
Sanders y Dick Durbin; los representantes federales John Conyers, Raúl
Grijalva y Dennis Kucinich; el presidente de la central obrera AFL-CIO,
John Sweeney, y la directora del Robert F. Kennedy Memorial Center for
Human Rights, Monika Kalra Varma, firmaron la petición ante jornaleros.
"La respuesta de estos senadores y
representantes, incluyendo al senador Durbin que es el segundo en la
Cámara alta, es muy importante para nosotros los trabajadores", dijo
Lucas Benítez, líder de la CIW, a La Jornada. Ahora, añadió, la petición
está circulando tanto a escala nacional como internacional por una
amplia alianza de organizaciones.
Subrayó que "es de particular importancia
que se expresen los mexicanos en esta petición ya que Burger King
pretende ampliar operaciones en México" y, por tanto, se busca la
solidaridad de los paisanos con este esfuerzo para mejorar las
condiciones de los trabajadores migrantes.
A la vez, se informó que los senadores
Edward Kennedy y Sherrod Brown han enviado cartas a ejecutivos de Burger
King y a la asociación de cultivadores de jitomate en Florida para
instarlos a colaborar en el mejoraramiento de las condiciones de trabajo
de los jornaleros. Kennedy convocará en abril a una audiencia en el
Senado sobre esta situación.
"Es casi incomprensible para mí que estamos
aquí hoy, a inicios del siglo XXI, realizando una rueda de prensa para
enfocar la atención en el hecho de que trabajadores en los campos de
jitomate de Florida trabajan en condiciones desesperadas, que en algunos
casos son tan extremas que hasta el gobierno de (George W.) Bush ha
presentado cargos legales por esclavitud. Esto es una desgracia y no
puede continuar", afirmó el senador Sanders en el evento.
Taco Bell y McDonald's negociaron con la
CIW después de intensas campañas nacionales, con la mediación del ex
presidente Jimmy Carter, y acordaron establecer nuevas normas y mayor
pago para los jornaleros, y con ello la coalición logró triunfos sin
precedente para sus integrantes, la mayoría inmigrantes mexicanos y
centroamericanos.
Sin embargo, Burger King, junto con los
cultivadores, han lanzado una contraofensiva para desarmar esos acuerdos
y desactivar los esfuerzos de los trabajadores y sus aliados.
"Hoy, tanto en Washington como en el país,
la lucha contra la existencia de formas humillantes y hasta brutales de
labor forzada en campos de Estados Unidos ya no se puede ignorar", dijo
Benítez en declaraciones a los medios.
Por su parte, Varma recordó que fue en 1808
cuando el Congreso prohibió el comercio internacional de esclavos, y
señaló que "ninguno de esos legisladores pensaría que 200 años más tarde
aún existiría la esclavitud en Estados Unidos".
Más información de la campaña y para ver
y/o firmar la petición: www.ciw-online.org/2008_Petitions/espanol.html.
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