|
Trabajadores
brasileños conmemoran victoria histórica: las centrales son legalizadas
Después de décadas de movilización y lucha,
el Congreso de La Nación reconoce a las centrales sindicales como
órganos de representación de los trabajadores y derrota la enmienda que
asaltaba la contribución de las entidades
Después de más de dos décadas de
movilización y de lucha, el movimiento sindical brasileño garantizó en
la noche del martes, 11, una conquista histórica: el reconocimiento de
las centrales como órganos de representación general de los trabajadores.
Por 234 votos a 171 y seis abstenciones, la Cámara de los Diputados
aprobó el Proyecto de Ley 1990, que ahora va a la segura sanción
presidencial.
La organización sindical brasileña, que se
afirmó durante el gobierno nacional y revolucionario de Getúlio Vargas,
es muy avanzada porque reconoce y valoriza la organización unitaria de
los trabajadores, impidiendo la división de las entidades, artificio
repetidamente usado por los grandes empresarios, principalmente los
multinacionales, para debilitar la lucha de los trabajadores. Sin
embargo, le faltaba la legalización de las centrales garantizando para
ellas una personería jurídica y el derecho de tener sus actividades
financiadas por los propios trabajadores a través de las contribuciones
sindicales, que antes sólo valían para los sindicatos. Del día de
trabajo descontado del sueldo de cada trabajador, 60% son para el
financiamiento de los sindicatos, 15% para las federaciones, 5% para las
confederaciones y de los 20% restantes que antes iban para el Ministerio
de Trabajo, 10% será ahora destinado para las centrales sindicales.
Representantes de la CUT, CGTB, NCST, UGT,
Fuerza y CTB pasaron todo el día realizando cuerpo-a-cuerpo con los
diputados, defendiendo la manutención del Proyecto de Ley en los
términos en que fue aprobado por los senadores. Venidos de todo el país,
los dirigentes y líderes sindicales acompañaron la votación en las
galerías de la Cámara y conmemoraron el rechazo de la enmienda patronal
que rapiñaba la contribución sindical. No es por casualidad que los
sectores políticos más reaccionarios y comprometidos con el modelo
neoliberal se esfuerzan tanto para impedir el fortalecimiento de las
centrales. Saben que los trabajadores organizados, con estructura y
unidos son la pieza central en el proceso de liberación e integración
que vive nuestro continente.
En votación en la Cámara de Diputados, el
18 de octubre del año pasado, una enmienda presentada por Augusto
Carvalho (PPS-DF) había derribado súbitamente la contribución sindical
para las entidades de trabajadores, manteniéndola, sin embargo, para las
representaciones empresariales. La propuesta del diputado del PPS no
preveía cualquier tipo de financiamiento para la estructura sindical.
DEFENSA
El presidente de la Central General de los
Trabajadores del Brasil (CGTB), Antonio Neto, afirmó que "la aprobación
de la ley es un marco en la historia del movimiento sindical brasileño,
más una importante victoria de los trabajadores y del país. La unidad de
las centrales sindicales, el respeto al acuerdo firmado con el
presidente Lula y nuestra movilización garantizaron este avance de la
democracia".
Para el presidente de la Central Única de
los Trabajadores (CUT), Artur Henrique, "el reconocimiento de las
centrales fortalece la democracia y abre camino para otras conquistas
que queremos, como la organización en los locales de trabajo y el pleno
derecho a la información y negociación para el sector público y
privado".
Según el presidente de la Unión General de
los Trabajadores (UGT), Ricardo Patah, "esta victoria histórica va a
democratizar las relaciones de los trabajadores con el mundo jurídico, y
es fruto de nuestra unidad. La manutención de la contribución sindical
es una demostración de la necesidad de recursos para que estas entidades
puedan cualificar y capacitar a los trabajadores. Ahora, el próximo paso
es la reducción de la jornada de trabajo sin la reducción de salarios".
APROVACIÓN
De acuerdo con el presidente de la Central
de los Trabajadores y Trabajadoras del Brasil (CTB), Wagner Gomes, la
aprobación sin la enmienda que pretendía acabar con la contribución
sindical obligatoria es un importante avance. "La organización sindical
es una conquista histórica de los trabajadores. El patronato pretendía
asfixiar a los sindicatos con una enmienda hecha bajo medida para los
intereses contrarios a los de los trabajadores", apuntó.
|