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Discurso de la Maria Pimentel en el Acto de Solidaridad con Palestina
celebrado en el marco de la 97ª Conferencia Internacional del Trabajo en
Ginebra
Desde hace 60 años el Estado israelí
practica en los Territorios Palestinos Ocupados una política de hechos
consumados, violación de los derechos fundamentales y políticos de la
población civil palestina, anexión de tierras y recursos acuíferos,
castigos colectivos, aislamiento de poblaciones y restricciones de
movimientos de los ciudadanos por medio de los controles militares y el
Muro del Apartheid, detenciones, expulsiones, torturas, asesinatos,
bombardeos. Haciendo caso omiso de las resoluciones de la ONU y otros
organismos internacionales, Israel sigue practicando una política de
colonización y expulsión. Sigue ampliando el número y tamaño de las
colonias israelíes en Cisjordania y Jerusalén, en las que ya se han
ubicado cerca de medio millón de colonos.
Actualmente y por la extrema gravedad de la
situación, debemos prestar especial atención a Gaza, donde un millón y
medio de personas sitiadas en la cárcel más grande del mundo, son
privadas de combustible, electricidad, alimentos básicos e incluso de
agua potable y medicinas. Después de 60 años, el pueblo Palestino, a
pesar de todas las penurias e injusticias que ha sufrido, resiste
firmemente por sus derechos. Resiste contra un Estado militar y
confesional, que se vale de un lobby sionista internacional muy
poderoso, y se niega a acatar las resoluciones de la ONU, especialmente
la 243 y 338 que instan a la retirada israelí de los territorios árabes
ocupados, y a la 194 y 3236, que reconoce el Derecho al Retorno de los
Refugiados, así como el Dictamen del Tribunal Internacional de La Haya
del 9 de julio 2004 que instaba a derribar sin más tardar el Muro del
Apartheid.
"Las celebraciones por la fundación de
Israel pueden ser comprendidas en el contexto de siglos de persecuciones
que culminaron en el Holocausto, pero es manifiestamente el tempo de
reconocer la historia del otro, el precio pago por un otro pueblo en
razón de la política de genocidio de Hitler. La Naqba (Catástrofe –
expulsión de los palestinos de sus hogares y de su tierra en 1948) es, a
los ojos de los palestinos, aquello que el Holocausto es a los ojos de
los judíos", afirma el manifiesto firmado por personalidades judaicas de
Israel, Europa y Estados Unidos, mostrando que la política del gobierno
nazi-sionista afronta a una cantidad cada vez mayor de personas de
origen judío.
"En total, un mínimo de 750.000 palestinos
se tornaron refugiados. Más de 400 aldeas fueron suprimidas del mapa.
Pero eso no puso fin a la limpieza étnica. Otros miles de palestinos
fueron expulsos de la Cisjordania y de la Faja de Gaza", denuncian,
entre otros, el teatrólogo inglés Harold Pinter; la artista plástica
norte-americana Ruth Appleton, la escritora israelí Yehudit Keshet; el
cineasta y profesor israelí, Haim Bre-sheet; la socióloga inglesa Linda
Edmonson y una centena más de judíos.
De forma certera y seguramente condensando
el sentimiento de Miles de palestinos, las personalidades concluyen que
"Celebraremos cuando los árabes y judíos pasen a vivir, como iguales, en
el seno de un Medio Oriente en paz".
Por todo ello, hacemos un firme y urgente
llamamiento:
1.- Por el cese inmediato del aislamiento y
crímenes de guerra contra la población de Gaza, el derribo del Muro del
Apartheid y el levantamiento de las restricciones que impiden el
desarrollo de la vida cotidiana de los ciudadanos y ciudadanas de los
Territorios Palestinos Ocupados.
2. Por la liberación de los más de 12.000
prisioneros y prisioneras políticas palestinas en cárceles israelíes.
3.- A la comunidad internacional, bajo el
auspicio de la ONU, que trabaje de forma profunda por una nueva realidad
en esa región, basada en la paz, la justicia y la libertad, con especial
hincapié en el derecho de retorno de los refugiados, y que establezca
sin más dilaciones, la creación de un estado palestino viable con
capital en Jerusalén Este.
¡Paz y Justicia para Palestina 60 años
después de Al Nakba!
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